estoy aquí.
Cuando te abrazo por la espalda y tu crees que sueñas, no sueñas te estoy abrazando con fuerza. ¿Recuerdas cuando tú me abrazabas, cuando yo te lo pedía? Recuerdas esa noche que sin querer me hiciste llorar, sí, si lo recuerdas… Después sentí como me abrazabas tan sereno y me transmitiste esa serenidad, sabía que estabas ahí. Hice la prueba, me dije : dime que estas hazme saber que estás ahí que no son imaginaciones mías y el milagro sucedió, siempre sucedía: tus palabras aladas tus palabras benditas describían punto a punto lo que yo sentía, dormida o despierta despierta o dormida. Ahora duerme si quieres, descansa si quieres, estoy aquí te estaré abrazando si quieres, no temas. Buenos dias.
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados