quizá una tregua
No podemos seguir así. Ya no puedo seguir doliéndote tan dentro, quiero liberarte de ese estupor que te, me atrapa y renacer en la carne y el deseo satisfecho. No obstante no pudo complacerte. Necesito el dolor que te produzco para ser fuerte, para agarrarte en la oscuridad entre las mantas y acariciarte por encima de las mantas hasta hacerte llorar de nostalgia y placer nunca inventado. Para que sepas que es amor lo que sentía. Tengo que tocarte, necesito tocar cada poro de tu piel cada lunar besar besarte las cicatrices y mirarte a los ojos como siempre. Pero no podemos seguir así, me duele demasiado devolverte el dolor que te estoy dando, el que me diste. Y no quiero devolvértelo pero lo hago, he de hacerlo. Por ti una vez brilló mi espíritu y se apago el mundo por lo tanto. Por lo tanto es imposible que esta distancia unida nos siga sabiendo a suficiente. Te he destrozado la vida. Cómo tú hiciste conmigo, hice. He contaminado tu soledad y ahora estás más solo que siempre y que nunca jamás pues ya no estas solo y sin embargo la soledad es tan grande. Amé una vez la soledad, amé la ausencia del mundo y me complací en mi, pensaba en el día en que la soledad me acompañara como una bendición y promesa de silencio y objetos inmóviles, queria tardes en las que los sonidos exteriores los niños, los autos, los pájaros o los grillos aumentaran el placer del sonido solitario de la soledad deseada. Y ahora, ya no puedo más desear esta soledad que no llega y ya nunca llegará. Porque estás conmigo y estoy contigo y ese descubrimiento hizo que se hundieran mis pilares y ya en tierra desee de nuevo tu voz , tu cuerpo, tu corazón, tu alma, tu espíritu y la perfección de esa mente prodigiosa de mago atroz o brujo atormentado que tanto amo y me sorprende. Supiste ser lo que eres, recodar lo que fuiste siempre y hacerlo crecer para mí de nuevo. Y el miedo atroz aquel de nuevo. Y ahora, no puedo, no podemos seguir así. Ya no quiero hacerte daño y sin embargo olvidarlo todo es imposible, es imposible volver a la simplicidad de la ignorancia y te quiero tanto. Quizás, sólo quizás, te de una tregua y te permita encontrarme en un cuerpo nuevo que ahora estoy buscando.
servido por toport
sin comentarios
compártelo