no sé si son tuyas/mías
no sé si son tuyas/mías

Son sólo palabras, priedras preciosas que te/me golpean y dejan señales indelebles en los más insospechados rincones recovecos de tu/mi cuerpo en cada milímetro de piel, que se introducen por todos y cada poro como un río espumoso de gas afilado que a veces da miedo. Palabras traviesas que inundan, perfectas, finas, punzantes, putiaguadas, mas sutiles y arrolladoras en su suave susurro, que inundan cada tejido molécula deslizándose enzima leucocito electrón o fotón que llevo/as dentro. Ácido fosfórico que se te/me pega dentro por dentro y te/me cicatriza por fuera dejando resplandores fatuos, huellas indelebles. Señales, viejas marcas rojas y azulados moratones como las huellas incisiones que dejan tu/mi uña en tu/mi brazo, huellas largas que tus/mis brazos depositan aprisionándote/me el cuello. “Te quiero tanto, ya sabes..”. “Saltaré en tu espalda y te arañaré la cara”. Son sólo palabritas tenues que muy bien organizadas cargadas de herramientas duras que tallan esculpen cincelan tu/mi corazón sobresaltado y tu/mi alma sorprendida. Pero son solo palabras falsas y procaces que al final no dicen nada. Mentirosas mienten mientes miento sentimiento insentido sentimiento sensible sensualidad EXACTA que no EXISTE. “Vete me arrebatas no vuelvas mas ya no vuelvas no quiero el sabor sugar sudor de tus labios enredándose en mi lengua, que ya me robaste ayer en sueños no lo quiero no me basta no te necesito no te vayas”. No te/me des/oy nada pero támpoco te/me lo quito/es.

