Malas Artes

Me revolviste las entrañas. Hurgaste en mi alma y en mi cuerpo. Traspasaste mi luz de vela con tu energía de alto voltaje. Me arrancaste la lengua y me implantaste la mitad de la tuya. Pusiste en mi cerebro un chip conectado a cada latido de tu corazón y enlazaste mi corazón a hilos invisibles a través de los que tu cerebro recargaba emociones en mi mundo inventado. Evidentemente deje de ser quien fui, volví a ser quien era. Miré por tus ojos y dormí en tu cama revuelta. También tú te deslizaste entre mis sábanas solitarias. Vi. Tu rostro. Pronuncié. Inacabablemente tu nombre. Quise ser tu fantasma, fantasía infantil, adolescente locura, quise hacerte feliz dejando que me inventases. Y disfruté tu cuerpo sobre mi, debajo, tu semen derramado, tu sudor aspiré como el humo. Cobijé mi cabeza como un bebé en tus brazos de amor. Te amé ante la chimenea del hogar que inventamos ambos, sobre una cálida jarapa de algodón suave. Paseé por tus huertos. Comí tu comida, tu queso, tu pan y tus manzanas. Bebí tu vino, tu agua, tu ginebra. Vomité la borrachera veinte mil veces. Pero no consigo estar sobria. El licor de tus versos me ha envenenado la sangre. No hay jugo de tomate ni vitamina C ni B12, la resaca es constante y balbuceo palabras como un alcohólico hablando a solas. Ahora que ya no hay vacuna, ni tratamiento conocido para esta enfermedad que me corroe, se apodera de mi el pánico, el terror, si me parece que ya no me amarás como me has amado, que me olvidarás de pronto, porque de pronto empezaste a amarme… y yo... que haré? sin cura ni medicina…(y esta estúpida cobardía que al fin no me permitirá suicidarme). Si te vas, si me abandonas, si ya no me dices que me quieres se me conjelará el dolor, me clavará agujas el hielo. No quiero que no me mientas, miénteme, sigue jugando conmigo, soy el ratón y tú el gato, dame zarpazos, mátame, que aún sonando a tópico yo ya vivir sin ti no puedo. No quiero verte y no verte es lo peor que podría sucederme. Quiero encontrarte y encontrarte es lo que más me desespera. Lo que mastemo. Dame zarpazos amor, mátame, mátame mientras me mientes, si dejaras de de quererme.