Sé que te necesito. No sé porqué extraña razón te niegas a abandonarme. Quiero tachar el último párrafo de este enlace. Deja de perseguirme, te lo ruego. No quiero tu dolor prestado, nitus zarpazos. No alargues esta condena. Suéltame, te lo suplico. Si esto fué un juego de avestruces perdóname esta vez la vida de golpe. No insistas en la crueldad, vete de mi con elegante prisa. No soy tu aperitivo, amor. Ni a tí te gusta comer sangre derramándose, ni a mí escuchar tus palabras de deseo tan distantes que me atormentan. Y no estás ganando en esta orilla. Cuánto más te deseo más te olvido. Me aleja el miedo de tu trampa. No quiero el queso. Yo no soy tu aperitivo, amor, ni el segundo plato, ni tu postre. Tampoco soy el primero. Y sin embargo si no puedes vivir sin mí, no te confundas. Sin reglas, se va a fundir de nuevo la bombilla.
No eres mi gato, ni yo soy tu ratón. En este Juego de la Oca, nadie a ganado. Y no voy a ir más del laberinto al treinta.
No eres mi gato, ni yo soy tu ratón. En este Juego de la Oca, nadie a ganado. Y no voy a ir más del laberinto al treinta.
Ni tú vas a empezar mas veces la partida.
Estoy por esconder los dados y Quemar los taBLerOs.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados